SOBRE LOS AUTORES
Lope de Vega fue uno de los más importantes poetas y dramaturgos del Siglo de Oro español y uno de los más prolíficos de la literatura universal. Cultivó todos los géneros literarios: desde las obras pastoriles La Arcadia y Los pastores de Belén, en las incluyó numerosos poemas, hasta la novela bizantina El peregrino en su patria, que incluye cuatro autos sacramentales, pasando por las novelas cortas de tipo italianizante La Filomena y La Circe. A la tradición de La Celestina, se adscribe La Dorotea, donde narra sus frustrados amores juveniles con Elena Osorio. Sin embargo, donde realmente vemos al Lope renovador es en el género dramático. Después de una larga experiencia escribiendo para la escena, compuso el Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo, donde expone sus teorías dramáticas. Sus obras más conocidas son las que tratan los problemas de abusos por parte de los nobles, situaciones frecuentes en el panorama político de la España del siglo XV. Entre ellas se encuentran: Fuente Ovejuna, El mejor alcalde, el rey, Peribáñez y el comendador de Ocaña y El caballero de Olmedo. De tema amoroso son La doncella Teodor, El perro del hortelano, El castigo del discreto, La hermosa fea y La moza de cántaro.
Francisco de Quevedo (Madrid, 1580 - Villanueva de los Infantes, 1645) estudió en las universidades de Alcalá de Henares y Valladolid, ciudad en la que empezó a nacer su fama de gran poeta, para luego continuar su formación y sus trabajos como literato y traductor en Madrid en 1606, de entre los que destaca la primera versión en nuestra lengua de la obra de Anacreonte, encargada por el duque de Osuna.
De su mano, participó como secretario de estado en las intrigas entre las repúblicas italianas en 1613, lo que le valió para ingresar como caballero, tres años más tarde, en la Orden de Santiago.
Contemporáneo de Lope de Vega o Luis de Góngora, se cuenta, como ellos, entre los más destacados escritores del Siglo de Oro español.
José María Micó nació en Barcelona en 1961. Profesor de literatura en la Universitat Pompeu Fabra, es autor de una importante obra filológica en la que destacan varias ediciones y estudios de textos clásicos españoles como el Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán, el Quijote de Cervantes y, sobre todo, la poesía de Luis de Góngora, autor al que ha dedicado, entre otros trabajos, los libros De Góngora y El “Polifemo” de Luis de Góngora (ambos publicados en 2001). Pero Micó ha compaginado ejemplarmente su investigación sobre los clásicos con la creación literaria, y de la combinación de ambas facetas han surgido traducciones de grandes poetas antiguos como Ausiàs March ( Páginas del Cancionero, 2004) y Ludovico Ariosto (las Sátirasen 1999 y, en este mismo año 2005, el Orlando furioso). Como poeta ha publicado La espera (Premio Hiperión de 1992), Camino de ronda (1998, Marginales 171) y Verdades y milongas(2001), un libro en que demuestra su dominio de los más variados registros.
Juan de Yepes (Fontiveros, 1542) vivió una infancia marcada por la extrema pobreza y la itinerancia. Recibió la primera educación en Medina del Campo, en entidades de caridad cristiana y en los jesuitas. A los veintiún años ingresó en la Orden del Carmen y en 1564 fue enviado a Salamanca a completar su formación; allí estudiaría Artes y Teología en dos períodos distintos.
En 1567 se ordenó como sacerdote y conoció a Teresa de Jesús, encuentro que cambiaría su vida y determinaría su actividad fundadora y reformista de la orden carmelita. Las tensiones en el seno de la orden motivaron que en 1577 fuese recluido en una prisión conventual en Toledo, circunstancia que propició su eclosión como poeta y místico. Tras ocho meses de suplicio se evadió de la prisión y orientó su acción fundadora hacia Andalucía.
En 1588 regresó a Castilla como prior de los carmelitas. Murió en 1591 en Úbeda, camino del barco que tendría que haberlo llevado a América. Fue beatificado en 1675 y canonizado en 1726 como San Juan de la Cruz.
Luis de Góngora (Córdoba, 1561-1627) es uno de los poetas mayores y más influyentes de la literatura española. Muy joven, protegido por un familiar, estudió Cánones en Salamanca y entró de racionero en la catedral de Córdoba. De su fama hay testimonios tempranos, como el de Cervantes. Combinó su actividad poética con diversos cargos en el cabildo, hasta que en 1617 se ordenó sacerdote y fue nombrado capellán honorario del rey. Entre sus obras destacan la comedia Las firmezas de Isabela (1610), el Polifemo (1612), las Soledades (1613-1614), el Panegírico al Duque de Lerma (1617) y la Fábula de Píramo y Tisbe (1618), amén de sonetos, canciones, romances, letrillas y décimas de perfección inusitada. Enfermo y sin haber llegado a disfrutar la pensión prometida por el Conde-Duque, regresó a Córdoba, donde murió en 1627; meses más tarde se imprimieron sus Obras en verso. Después de alcanzar un inmenso prestigio en su tiempo, no volvió a recuperarlo hasta comienzos del siglo XX.